Mientras las zonas céntricas de la antigua capital ecuatoguineana aún mantienen un porcentaje favorable de farolas en perfectas condiciones, la situación se deteriora de forma preocupante en los barrios colindantes.
En áreas como Sumco, partes de Lampert, Alcaide, Santa María y otras muchas zonas de la ciudad, las bombillas relucientes de antaño, han dejado de ser una realidad plena. Numerosos postes eléctricos permanecen apagados desde hace años, meses, e incluso semanas sumiendo las calles en una oscuridad que los vecinos describen como “peligrosa y preocupante».
Dos señoras que trabajan en bares de estas zonas afectadas coincidieron en su testimonio: “Llevamos años así. Ciertos postes no funcionan nunca. Cuando se hace de noche, esto se pone muy feo”. Según relatan, la falta de luz ha venido acompañada de un aumento progresivo de la delincuencia y una notable reducción de la sensación de seguridad.
Varios vecinos consultados lamentaron la creciente presencia de robos, muchos de ellos perpetrados por grupos de chicos encapuchados que actúan con impunidad en la oscuridad.

“Macheteando”, denuncian algunos residentes, quienes aseguran que estos grupos aprovechan la falta de visibilidad para asaltar a transeúntes y negocios.
La población expresa un miedo real y palpable. “Tenemos miedo de verdad”, confiesan. Aunque en algunos puntos existen cámaras de vigilancia, los afectados señalan que la intensa oscuridad hace prácticamente imposible reconocer a los presuntos agresores, lo que genera una sensación de impunidad que desanima a las víctimas a la hora de denunciar.
La crónica refleja una Malabo dividida entre un centro que todavía resiste con relativo buen alumbrado y los barrios adyacentes, donde los postes de luz que sirven para alumbrar las carreteras permanecen «ciegos» ante lo que ven, haciendo que la población ande en las noches con cierta sensación de miedo e inseguridad ante el creciente aumento de agresiones en las calles.
De momento, las autoridades locales aún no se han pronunciado públicamente sobre un plan concreto y urgente de reparación de los postes de alumbrado público en los barrios más afectados.
Por otro lado, la población también pide a viva voz que vuelvan a las calles, la operación limpieza, o al menos que las autoridades nutren en las calles de más efectivos, para combatir una vez más las oleadas de violencia que están creciendo en las últimas semanas en la antigua capital.
Redacción:+240555439637
