El proyecto presentado ante la Cámara plantea equilibrio fiscal, mayor movilización de ingresos no petroleros y una apuesta por sectores capaces de ampliar la base productiva nacional.
El Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027 llega en un momento especialmente relevante para Guinea Ecuatorial: el país afronta una reducción estructural de la producción de hidrocarburos y, con ella, la necesidad de fortalecer progresivamente otras fuentes de actividad económica y de ingresos públicos.
La propuesta presentada por el Gobierno ante la Cámara de los Diputados parte de una cifra central: 1.119.725 millones de francos CFA tanto en ingresos como en gastos, configurando un presupuesto equilibrado. El Ejecutivo explica que esta decisión busca ajustar los compromisos de gasto a los recursos que el Estado puede movilizar de manera sostenible.
Pero el dato más importante no está únicamente en que las cuentas cuadren sobre el papel. Está en qué capacidad tendrán esas cuentas para producir resultados en la economía real.
El desafío de reducir la dependencia petrolera
El proyecto prevé 306.563 millones de francos CFA de ingresos no petroleros, frente a los 283.505 millones recaudados en 2025. El documento señala que esta partida alcanzaría el 27,4 % de los recursos presupuestarios.
Al mismo tiempo, los ingresos petroleros continuarían representando 813.163 millones de francos CFA, el 72,6 % de los recursos previstos.
La fotografía es clara: existe una progresión de los recursos no petroleros, pero los hidrocarburos continúan ocupando un peso determinante en las cuentas públicas.
Ahí aparece uno de los grandes desafíos nacionales: la diversificación económica debe pasar progresivamente de la planificación a la producción, las empresas, el empleo y la generación de nuevos ingresos internos.
Agricultura, industria, pesca, turismo y empresas
El proyecto identifica diferentes sectores como parte de esa transformación: agricultura, ganadería, pesca, industria, comercio, turismo, energía, logística y servicios.
También contempla medidas destinadas a ampliar la base empresarial y favorecer una mayor formalización de la actividad económica, incluida la Patente Tributaria Única Anual para determinados operadores del sector informal.
La cuestión será observar si estas medidas consiguen traducirse en más empresas activas, mayor producción nacional, nuevas inversiones y empleos sostenibles.
Porque diversificar no significa únicamente incorporar nuevos sectores al presupuesto. Significa conseguir que esos sectores produzcan, comercialicen, transformen materias primas y generen valor dentro del país.
El componente social
El proyecto asigna 240.598 millones de francos CFA al área social, equivalente al 21,5 % del gasto total.
Dentro de esta partida, educación recibe 126.729 millones de francos CFA, incluidos 7.000 millones para becas y cerca de 33.000 millones para la construcción y rehabilitación de centros escolares.
En sanidad se contemplan 84.975 millones de francos CFA, con recursos destinados a los centros sanitarios públicos, programas de asistencia y fortalecimiento de los distritos sanitarios y nuevos centros hospitalarios.
Estas cifras tendrán una traducción concreta que podrá ser observada por la ciudadanía: condiciones de los centros educativos, funcionamiento de los servicios sanitarios, formación, infraestructuras y acceso efectivo a los servicios públicos.
La inversión será otro indicador decisivo
La inversión pública prevista asciende a 244.025 millones de francos CFA, equivalentes al 22 % del gasto total.
El proyecto señala que los recursos se concentrarán en obras en ejecución, prioridades sociales y proyectos con capacidad de generar actividad económica y empleo. También reserva una parte importante de la inversión para sectores no petroleros y contempla la continuidad de las infraestructuras de Ciudad de la Paz.
El reto estará en que la inversión no se mida solamente por el dinero comprometido, sino también por las obras terminadas, su utilización, el impacto económico que generan y los servicios que proporcionan a la población.
Control y transparencia de la ejecución
Otro aspecto relevante del PGE 2027 es el refuerzo previsto de los mecanismos de control.
El documento contempla una mayor utilización de CONTFIN, la implementación progresiva de la Cuenta Única del Tesoro y un seguimiento más estrecho de los compromisos, pagos y proyectos de inversión.
El propio proyecto plantea que el seguimiento de las inversiones tenga en cuenta los plazos, los compromisos financieros, el avance físico de las obras y la correspondencia entre las obras ejecutadas y los pagos realizados.
Para el periodismo económico, este punto será especialmente importante durante 2027.
El verdadero examen comienza con la ejecución
Para Guinea Ecuatorial, el presupuesto de 2027 representa una hoja de ruta elaborada en un contexto de transformación económica.
Las cifras muestran una economía que todavía depende considerablemente de los hidrocarburos, pero también un esfuerzo presupuestario por aumentar los ingresos no petroleros, mantener las políticas sociales, concentrar la inversión y crear condiciones para una mayor actividad privada.
En las aulas, los hospitales, las carreteras, las empresas, los campos agrícolas, los mercados y en la capacidad de la Administración para convertir cada crédito presupuestario en resultados verificables.
El presupuesto establece previsiones. La ejecución permitirá medir sus resultados.
Y ahí debe estar también el papel del periodismo: explicar las cifras, contextualizarlas, seguir su aplicación y acercar al ciudadano aquello que muchas veces queda oculto detrás de los grandes números.
FAROL EG NOTICIAS seguirá los Presupuestos de 2027 no solo como cifras, sino como decisiones públicas cuyos resultados deben poder ser comprendidos y evaluados por la sociedad.
