La proclamación de la Ciudad de la Paz como nueva capital de la República de Guinea Ecuatorial no es un hecho aislado ni una decisión coyuntural. Se trata de un acto de Estado de profundo calado histórico, estratégico y panafricano, que se inscribe en una línea de continuidad política iniciada el 3 de agosto de 1979, fecha que marcó el inicio del proceso de liberación, reconstrucción y modernización del Estado ecuatoguineano.
Desde aquel Golpe de Libertad, liderado por el entonces Teniente Coronel Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, Guinea Ecuatorial ha recorrido un camino singular en África Central: el tránsito desde un Estado colapsado hacia una nación estable, soberana, con infraestructuras modernas y proyección regional.
Una decisión en sintonía con la experiencia panafricana
El traslado de capitales no es una rareza en África; al contrario, ha sido una herramienta estratégica utilizada por varios Estados africanos para reforzar la seguridad, la cohesión nacional y el equilibrio territorial.
- Nigeria trasladó su capital de Lagos a Abuja para frenar golpes de Estado recurrentes y evitar la concentración de poder en una franja costera vulnerable.
- Costa de Marfil designó Yamusukro como capital política, rompiendo con la lógica colonial de Abiyán.
- Tanzania movió su capital a Dodoma para centralizar la administración.
- Botsuana y Ruanda apostaron por capitales planificadas como eje de estabilidad institucional.
En este contexto, Guinea Ecuatorial se suma con pleno derecho a esta lógica panafricana de autodeterminación territorial, situando su capital en el corazón del país, lejos de presiones externas, vulnerabilidades marítimas y herencias coloniales.

Seguridad, soberanía y control del territorio
Uno de los argumentos centrales del Jefe de Estado es la seguridad nacional, una cuestión vital en un mundo marcado por conflictos híbridos, injerencias externas y terrorismo transfronterizo.
Guinea Ecuatorial:
- Ha sufrido ataques armados, intentos de desestabilización y un golpe de Estado abortado en 2017.
- Ha demostrado una capacidad de resiliencia institucional poco común en la subregión.
- Ha mantenido la paz interna durante más de cuatro décadas, en una región frecuentemente sacudida por conflictos.
La Ciudad de la Paz, ubicada estratégicamente en el interior continental, permite una defensa elástica, una mejor protección de las instituciones del Estado y un control más eficaz del territorio nacional.
El legado del 3 de agosto de 1979: grandes hitos de gobierno
Desde 1979 hasta hoy, bajo el liderazgo del Presidente Obiang Nguema Mbasogo, Guinea Ecuatorial ha registrado logros estructurales incontestables, entre ellos:
🔹 Reconstrucción del Estado
- Restablecimiento del orden institucional tras el colapso del régimen anterior.
- Creación de órganos constitucionales sólidos.
- Consolidación de la soberanía nacional.
🔹 Paz y estabilidad
- Más de 45 años sin guerra civil.
- Convivencia pacífica entre etnias, religiones y comunidades extranjeras.
- Ejemplo de estabilidad en África Central.
🔹 Infraestructuras modernas
- Carreteras nacionales asfaltadas.
- Puertos, aeropuertos internacionales y ciudades administrativas.
- Hospitales de referencia regional.
- Universidades, escuelas y centros de formación.
🔹 Proyección internacional
- Presidencia rotatoria de la Unión Africana.
- Papel activo en la CEMAC y la CEEAC.
- Defensa de África en foros internacionales, incluida la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU.
🔹 Recuperación de la soberanía territorial
- Victoria histórica en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, con la recuperación de las islas de Mbañé, Cocoteros y Conga frente a Gabón.

La ciudad de la paz: capital del futuro
La nueva capital no es solo un símbolo político; es un proyecto de nación:
- Generará miles de empleos directos e indirectos.
- Impulsará el desarrollo del sector privado.
- Reducirá la presión demográfica sobre Malabo y Bata.
- Favorecerá una administración más eficiente, cercana y cohesionada.
Este proceso, con un plazo de un año para el traslado progresivo, demuestra planificación, gradualidad y sentido de Estado, evitando improvisaciones.
Conclusión editorial
La proclamación de la Ciudad de la Paz como capital de Guinea Ecuatorial es una decisión histórica, soberana y coherente con la trayectoria política iniciada el 3 de agosto de 1979. Refleja una visión de largo plazo, alineada con las experiencias panafricanas exitosas y con las exigencias de un Estado moderno.
Más que un cambio geográfico, estamos ante una reafirmación de identidad nacional, soberanía y madurez política.
La Ciudad de la Paz no es solo la capital de hoy; es la capital del Guinea Ecuatorial del mañana.
