La Cabalgata de Reyes de San Pedro Alcántara, celebrada el pasado 5 de enero, tuvo un significado especial para Guinea Ecuatorial gracias a la participación del exfutbolista profesional e internacional ecuatoguineano Rodolfo Bodipo Díaz, quien fue el encargado de encarnar al Rey Baltasar, en una jornada marcada por la tradición, la emoción y el simbolismo.
Más allá del carácter festivo del evento, la presencia de Bodipo volvió a poner de relieve su trayectoria deportiva y su proyección internacional, estrechamente vinculada a la historia reciente del fútbol ecuatoguineano. Rodolfo Bodipo fue el primer guineano en ser nombrado Embajador de una Copa Africana de Naciones, distinción que recibió con motivo de la CAN de Costa de Marfil, un reconocimiento que subrayó su papel como referente y figura respetada del fútbol africano.

En el plano estrictamente deportivo, Bodipo solo disputó una Copa Africana de Naciones, la CAN 2012, organizada conjuntamente por Guinea Ecuatorial y Gabón. Durante aquel torneo histórico para el país, el delantero sufrió una lesión que limitó su participación, truncando su presencia competitiva en la fase final, pese a las expectativas generadas en torno a su experiencia y liderazgo.
No obstante, su contribución al fútbol nacional no se mide únicamente por los minutos disputados. Su figura ha representado, dentro y fuera del terreno de juego, un símbolo de compromiso con Guinea Ecuatorial, así como un puente entre el fútbol europeo y africano, especialmente para la diáspora.
A ello se suma su implicación en iniciativas de carácter social y humanitario, colaborando en programas vinculados a UNICEF, donde ha promovido valores como la educación, la protección de la infancia y el deporte como herramienta de integración social.

La cabalgata recorrió las principales calles de la localidad con una amplia participación ciudadana, en un ambiente familiar que combinó tradición, cultura y valores universales. En este contexto, la imagen de Rodolfo Bodipo como Rey Baltasar adquirió una dimensión simbólica adicional, reforzando su perfil como embajador cultural y deportivo más allá del fútbol.
Con esta participación, Bodipo reafirma su condición de referente guineano en el exterior, demostrando que su legado trasciende los títulos y los partidos, proyectándose en la identidad, la representación y el orgullo nacional.
