La Federación de Prensa Deportiva de Guinea Ecuatorial (FPDGE) atraviesa uno de los momentos más delicados de su actual periodo olímpico, tras la reunión de emergencia celebrada el sábado en la sede de la institución, ubicada en la ciudad deportiva de Malabo.
El encuentro reunió a varios miembros y figuras influyentes de la federación, quienes expresaron su preocupación por la gestión del presidente y de la Junta Ejecutiva, denunciando una supuesta concentración de funciones y decisiones en manos de una sola persona, al margen de los mecanismos establecidos en los estatutos de la institución.
Según las críticas planteadas durante la reunión, el presidente estaría asumiendo competencias correspondientes a la vicepresidencia, la Secretaría General e incluso la Tesorería, gestionando asuntos administrativos y económicos sin informar ni consultar al resto de integrantes del órgano colegiado.
La situación ha generado un profundo malestar interno, especialmente en el Tribunal de Honor de la federación. Su presidente, José Edu Akogo, habría solicitado formalmente el cumplimiento estricto de los estatutos para garantizar la legalidad y la buena gobernanza de la institución.
Entre las principales preocupaciones señaladas destaca la falta de convocatoria de una Asamblea General Ordinaria o Extraordinaria durante el presente periodo olímpico, pese a que, según los estatutos de la FPDGE, dicho órgano constituye la máxima instancia de decisión, debate y aprobación de las acciones institucionales.

Otro de los puntos que ha intensificado la crisis es la supuesta falta de transparencia en la administración de los fondos públicos que recibe la federación para su funcionamiento. Algunos miembros cuestionan la ausencia de informes financieros, criterios claros sobre el gasto de nóminas, material didáctico y recursos operacionales, calificando la gestión actual como “opaca y unilateral”.
Asimismo, sectores críticos denuncian que la Junta Ejecutiva no ha remitido informes administrativos al Tribunal de Honor desde el inicio de la legislatura, situación que, según fuentes internas, podría constituir indicios de mala gobernanza, irregularidades administrativas e incluso prácticas de nepotismo.
De acuerdo con declaraciones atribuidas al presidente del Tribunal de Honor, las actuaciones de la Junta Ejecutiva podrían incurrir en “vicios de legalidad y procedimiento administrativo”, además de representar una posible vulneración de los estatutos de la federación.
Esto, según advierten, podría derivar en la nulidad de pleno derecho de algunas decisiones adoptadas por el órgano ejecutivo.
Ante este escenario de tensión institucional, varios miembros y denominados “barones” de la federación habrían iniciado la recolección de firmas para impulsar una moción de censura contra la actual Junta Ejecutiva. Entre las propuestas que se barajan también figuran la creación de una comisión gestora provisional y la convocatoria de nuevas elecciones.
La crisis interna continúa escalando mientras crecen las demandas de transparencia, legalidad y respeto a los principios democráticos dentro de la Federación de Prensa Deportiva de Guinea Ecuatorial.
