La derrota de Guinea Ecuatorial por 1-0 ante Sudán en la segunda jornada del Grupo E de la Copa Africana de Naciones 2025 ha encendido las alarmas en el entorno del Nzalang Nacional. Un autogol de Saúl Coco en el minuto 74 decidió un encuentro equilibrado, pero volvió a dejar al combinado ecuatoguineano sin puntos tras dos jornadas disputadas.
Más allá del resultado, el partido refleja una realidad que invita a la reflexión profunda: el equipo muestra síntomas claros de desgaste competitivo tras cuatro Copas de África consecutivas con un bloque prácticamente idéntico y el mismo seleccionador.
Individualidades y rendimiento
Guinea Ecuatorial cuenta actualmente con dos jugadores en Primera División europea: Óscar Mascarell y Saúl Coco, pero su influencia no ha sido determinante en este torneo.
El capitán Emilio Nsue, pese a jugar con molestias, sigue siendo el referente emocional, competitivo y simbólico del Nzalang, y la principal ilusión del pueblo ecuatoguineano. Mientras él quiera seguir, su liderazgo continúa siendo incuestionable.
Valoración cualitativa del rendimiento individual
Según el análisis de nuestro colaborador:
- Pedro Obiang: Muy lejos de su mejor versión.
- J. Miranda: Superado en su zona, sin impacto.
- Iban Salvador: CAN muy discreta, sigue sin aparecer.
- José Machín: Irreconocible, sin peso en el juego.
- Emilio Nsue: Referencia absoluta del equipo.
- Luis Nlavo: Rendimiento bajo, pierde opciones de continuidad.
- Lorenzo Zúñiga: Joven con proyección, debe seguir creciendo.
- Saúl Coco: No alcanza el nivel esperado.
- E. Orozco: Partido correcto, cumplió.
- Carlos Akapo: En transición; momento de dar paso a jóvenes.
- Nabil: Partido sólido y destacado.
- S. Eneme: Mala fortuna, no pudo aportar.
- Jesús Owono: CAN muy gris.
- Óscar Mascarell: Regularidad y equilibrio.
- Aníeboh: Cumplidor cuando se le necesitó.
- Pablo Ganet: Aportación muy discreta.
Conclusión: varios jugadores clave no han estado a la altura. La renovación ya no es una opción, es una necesidad.
Mirada continental: lecciones desde África
En el contexto africano, la jornada deja un mensaje claro. El duelo Gabón vs Mozambique mostró que el fútbol africano ha evolucionado: ya no basta con la motivación ni el nombre de las figuras. Mozambique sorprendió con un plan sólido, y Gabón solo reaccionó tras ajustar su sistema a un 3-4-3 más ofensivo, rozando el empate.
Hoy gana quien estudia mejor al rival, se adapta tácticamente y entiende el partido.
Reflexión final
Una derrota no define a un equipo ni a un entrenador, pero la repetición de errores sí marca el final de un ciclo. Guinea Ecuatorial necesita abrir paso a nuevas ideas, nuevos jugadores y una planificación que mire al futuro sin renunciar a su identidad.
Por: Kisito Masa Masa Nchama, Colaborador y analista deportivo