Vecinos denuncian falta de información y transparencia en la gestión de los apagones.
La ciudad de Malabo atraviesa una nueva serie de cortes de suministro eléctrico que han afectado gravemente a varios barrios, entre ellos Semu, Los Ángeles y Campo Yaundé, dejando a cientos de familias sin energía durante horas e incluso jornadas completas.
Según relatan los residentes, los apagones se han producido de forma repentina y sin previo aviso, lo que ha generado inconvenientes tanto en los hogares como en pequeños negocios que dependen del suministro eléctrico para su actividad diaria.
La situación ha provocado pérdidas económicas, interrupciones en servicios básicos y dificultades para conservar alimentos.
El malestar entre la población no solo se centra en la falta de electricidad, sino también en la ausencia de comunicación por parte de las autoridades o entidades responsables, asegurando que «solo se limitan a ir sacando los automáticos sin previa consulta» y no es solo eso, otros aseguran que no encuentran sentido pagar la electricidad mientras que no es estable y les gasta los alimentos del refrigerador».
Ante esta situación, muchos residentes denuncian que no reciben información clara sobre las causas de los cortes, su duración estimada o posibles soluciones a corto plazo.
“Lo más preocupante no es solo el corte, sino que no sabemos cuándo volverá la luz”, expresó un residente de Campo Yaundé, reflejando el sentimiento generalizado en las zonas afectadas.
Mientras tanto, los vecinos piden mayor transparencia y planificación, así como un sistema de avisos que permita a la población prepararse ante futuras interrupciones del servicio. La situación vuelve a poner sobre la mesa los desafíos estructurales del suministro eléctrico en Malabo.