Cuando defender la verdad se convierte en delito
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) vuelve a situarse en el centro de la polémica tras amenazar con abrir un expediente disciplinario al Secretario General de la Federación Ecuatoguineana de Fútbol (FEGUIFUT), Juan Antonio Nguema Mañe, por el simple hecho de defender los intereses de la institución y de los jugadores de la Nzalang Nacional.
Los hechos se producen tras la sanción de dos partidos impuesta a Carlos Akapo y José Antonio Miranda (Josete), acusados de supuesta conducta antideportiva contra el cuarteto arbitral durante el encuentro entre Guinea Ecuatorial y Sudán, un partido marcado por decisiones arbitrales ampliamente cuestionadas, abucheadas por más de 6.000 espectadores presentes en el estadio Mohamed V.
Un arbitraje polémico y una sanción controvertida
La indignación del combinado nacional fue evidente, tanto en los jugadores como en el cuerpo técnico, tras varias acciones determinantes que pudieron cambiar el curso del partido: derribos claros sobre José Nabil y Emilio Nsue, además de otras decisiones arbitrales consideradas injustas y reiteradamente perjudiciales para Guinea Ecuatorial.
Ante esta situación, el pasado 30 de diciembre, el Secretario General de la FEGUIFUT compareció junto al Oficial de Licencias de la Federación ante el Comité Disciplinario de la CAF, con el objetivo de aclarar los hechos y defender la inocencia de los jugadores sancionados.
Durante su intervención, Juan Antonio Nguema Mañe señaló lagunas evidentes en el informe arbitral, subrayando un aspecto clave:
“El informe sostiene que los jugadores insultaron al árbitro en portugués, cuando el idioma oficial de Guinea Ecuatorial es el español. Si hubo insultos, se habrían producido en castellano”.
Defender la verdad, castigado
Lejos de valorar los argumentos presentados, el Comité Disciplinario de la CAF reaccionó con hostilidad. La tensión alcanzó tal nivel que, según fuentes federativas, los miembros del órgano disciplinario amenazaron con abrir un expediente contra el propio Secretario General, únicamente por expresar la verdad y mostrar su indignación ante el trato sistemáticamente reticente de la CAF hacia Guinea Ecuatorial.
Este episodio se suma a otros hechos recientes que evidencian un trato discriminatorio hacia el único país africano de habla hispana, como la obligación impuesta al portero Jesús Owono y al seleccionador Juan Michá de declarar en francés, ignorando el español como lengua oficial del Estado ecuatoguineano.
Una cuestión de respeto y dignidad institucional
Desde FarolEGNoticias, consideramos que este caso trasciende lo deportivo. No se trata solo de sanciones o resultados, sino de respeto institucional, equidad y dignidad. Defender a los jugadores y a la selección nacional no puede convertirse en motivo de persecución disciplinaria.
El fútbol africano necesita transparencia, imparcialidad y justicia, no intimidación ni silenciamiento de quienes se atreven a alzar la voz.
Guinea Ecuatorial merece igualdad de trato, respeto a su idioma, a sus instituciones y a su afición.
Fuente: Departamento de Comunicación de la FEGUIFUT