En una decisión sin precedentes en la historia reciente del sistema financiero nacional, el Vicepresidente de la República, Teodoro Nguema Obiang Mangue, ha ordenado al Banco Nacional de Guinea Ecuatorial la devolución, en un plazo máximo de 24 horas, de 182 millones de francos CFA cobrados de manera indebida a unos 12.000 clientes durante el pasado mes de febrero.
La medida surge tras múltiples denuncias ciudadanas que motivaron una investigación oficial, la cual reveló graves irregularidades en los mecanismos de cobro aplicados por la entidad bancaria, caracterizados por la falta de transparencia y ausencia de consentimiento informado, afectando directamente a miles de familias ecuatoguineanas.
Entre las prácticas detectadas, destaca la aplicación de cargos por impago el día 2 de cada mes, pese a que el calendario de pagos del Estado se sitúa entre el día 28 y el 5. Esta descoordinación generaba penalizaciones injustificadas a los clientes. En respuesta, el Ejecutivo ha ordenado ajustar estos cobros al día 5 de cada mes, alineándolos con la realidad salarial del país.
Asimismo, se ha identificado el cobro indebido del servicio de banca digital (web banking) a usuarios que no lo habían solicitado expresamente. Como medida correctiva, se ha dispuesto la anulación automática de este servicio para todos los clientes, manteniéndose activo únicamente para aquellos que lo soliciten de forma clara y previa información detallada sobre sus costes.
La investigación también ha sacado a la luz irregularidades en la gestión de tarjetas bancarias, incluyendo cobros aplicados antes de su entrega y duplicidad de cargos en casos de pérdida y reposición. Estas prácticas han sido calificadas como inaceptables y deberán ser corregidas de inmediato.
Con esta contundente intervención, el Gobierno envía un mensaje claro al sector financiero: no se tolerarán abusos que perjudiquen la economía de la población. La transparencia, la ética y el respeto al cliente se consolidan como principios innegociables en la prestación de servicios financieros en Guinea Ecuatorial.
Esta decisión marca un antes y un después en la protección de los derechos de los consumidores bancarios en el país, sentando un precedente firme en la regulación y supervisión de las entidades financieras.