Malabo acogió este viernes 22 de mayo, en la sala de reuniones del Ministerio del Interior y Administración Local, un importante encuentro de diálogo entre el Ministro de Justicia, Culto y Derechos Humanos, Reginaldo Biyogo Ndong Angüesomo, y representantes de las diferentes confesiones religiosas asentadas en la ciudad de Malabo.
La reunión tuvo como principal objetivo felicitar y reconocer públicamente a todas las iglesias por su participación, implicación y contribución durante la reciente visita del Santo Padre León XVI a Guinea Ecuatorial, tanto en su dimensión pastoral como en su condición de Jefe de Estado del Vaticano.
Durante su intervención, el miembro del Gobierno destacó el importante papel que desempeña la Iglesia en Guinea Ecuatorial en dos dimensiones fundamentales: la social y la espiritual. En este sentido, señaló que el Ministerio de Justicia, como departamento responsable del área de Culto, ha considerado oportuno organizar este espacio de diálogo como paso preparatorio para reforzar la colaboración entre el Estado y las confesiones religiosas en la lucha contra la delincuencia juvenil a nivel nacional.
Reginaldo Biyogo Ndong Angüesomo subrayó que los pastores, sacerdotes, religiosos y líderes espirituales deben sumarse activamente a esta campaña de sensibilización y prevención, debido a la relación directa que mantienen con la población.
“El fenómeno de la delincuencia juvenil no surge de la nada; nace en el seno de las familias y de la sociedad. Todos, hombres, mujeres, padres, líderes, miembros del Gobierno y ciudadanos en general, debemos asumir nuestra responsabilidad”, señaló el ministro.
Asimismo, recordó que Guinea Ecuatorial ha sido reconocida históricamente como un país de paz, solidaridad, sosiego y profundamente creyente, por lo que preservar esos valores constituye una tarea colectiva.
En el encuentro también se hizo referencia al reciente llamamiento del Vicepresidente de la República, S.E. Teodoro Nguema Obiang Mangue, quien anunció en su cuenta oficial de X la reactivación del protocolo “Tolerancia Cero a la Criminalidad” en todo el territorio nacional, tras los últimos actos vandálicos registrados en algunos barrios de Malabo. El Vicepresidente afirmó que el Gobierno endurecerá los mecanismos de control y represión contra las bandas criminales, insistiendo igualmente en la necesidad de una estrecha colaboración entre las instituciones del Estado, la justicia y la sociedad para devolver la tranquilidad a la población.
Los representantes religiosos presentes coincidieron en la necesidad de reforzar la educación en valores, el acompañamiento familiar y la orientación espiritual de los jóvenes. Muchos destacaron que sus iglesias ya cuentan con grupos juveniles y asociaciones de familias que trabajan en la prevención social.
Entre las principales sugerencias presentadas al miembro del Gobierno destacan:
- Investigar el origen y las redes de suministro de sustancias estupefacientes.
- Crear espacios permanentes en televisión y radio para debates y campañas de sensibilización.
- Potenciar centros de formación y orientación juvenil.
- Reforzar el papel de las familias en la educación de los hijos.
Algunos participantes señalaron igualmente que muchos jóvenes crecen sin la presencia de sus padres biológicos, sin orientación adecuada, expuestos al libertinaje, a la vida en la calle o a entornos carentes de valores morales y espirituales.
Por su parte, el Ministro de Justicia aseguró confiar plenamente en el papel de los líderes religiosos como actores sociales naturales y aliados estratégicos del Estado en esta lucha.
“Con el avivamiento espiritual y el trabajo conjunto, la Iglesia puede tocar las almas de muchos jóvenes y contribuir significativamente a la recuperación de valores”, afirmó.
El ministro estuvo acompañado por el Secretario de Estado de Justicia, Culto y Derechos Humanos , Jesús Namabal Bilingung Ngung; el Director General de Culto, Manuel Francisco Nfumi Machimbo; así como otros altos funcionarios del departamento ministerial.
Las autoridades anunciaron finalmente que este tipo de encuentros continuarán próximamente en la parte continental del país, con el propósito de fortalecer la cooperación entre el Estado y las confesiones religiosas en favor de la paz social y la prevención de la delincuencia juvenil.