El Gobierno refuerza la coordinación institucional y pone en marcha el proceso de preparación del Informe Nacional Voluntario 2027.
Guinea Ecuatorial ha comenzado a preparar una nueva etapa en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con la mirada puesta en 2027 y en la necesidad de convertir los compromisos internacionales de la Agenda 2030 en actuaciones concretas dentro del país.
La Comisión Nacional de Coordinación de los ODS celebró este martes una reunión de trabajo centrada en evaluar los avances alcanzados, reforzar la coordinación entre las instituciones y establecer las bases para la elaboración del Informe Nacional Voluntario (INV) 2027.
Más que la preparación de un documento, el proceso plantea una oportunidad para medir lo realizado, identificar los desafíos pendientes y definir dónde deben concentrarse los próximos esfuerzos nacionales.
De los compromisos a los resultados
Durante la apertura de la reunión, el Primer Ministro del Gobierno, Manuel Osa Nsue Nsuga, puso el acento en una cuestión esencial: los compromisos adquiridos en materia de desarrollo sostenible deben traducirse en políticas públicas coherentes, programas concretos, presupuestos orientados a resultados y mejoras perceptibles para la población.
Ese enfoque sitúa a los ODS dentro de una perspectiva práctica.
La Agenda 2030 no se limita a establecer objetivos internacionales. Para que tenga impacto nacional necesita planificación, coordinación institucional, recursos, datos fiables y capacidad de evaluar periódicamente los resultados.
Es precisamente en ese punto donde cobra importancia el INV 2027.
El Informe Nacional Voluntario como herramienta de planificación
El documento que Guinea Ecuatorial prepara para 2027 será utilizado para presentar ante la comunidad internacional los avances nacionales en la implementación de la Agenda 2030.
Pero la Comisión Nacional plantea darle una utilidad más amplia.
El informe debe permitir conocer mejor la situación del país, identificar brechas, evaluar políticas y establecer medidas de aceleración.
En otras palabras, el objetivo no sería solamente explicar lo que se ha hecho, sino utilizar la evaluación para determinar qué debe hacerse a continuación.
Esta perspectiva puede convertir la preparación del INV 2027 en un ejercicio de planificación transversal para diferentes sectores de la Administración.
Cinco objetivos concentran las prioridades
Dentro del diagnóstico presentado por la Secretaría Técnica se han identificado cinco ODS prioritarios para el presente ejercicio.
Son el ODS 4, Educación de calidad; ODS 10, Reducción de las desigualdades; ODS 12, Producción y consumo responsables; ODS 15, Vida de ecosistemas terrestres; y ODS 17, Alianzas para lograr los objetivos.
La selección conecta áreas fundamentales para el desarrollo nacional: formar mejor a la población, reducir las desigualdades, producir y consumir de manera responsable, proteger los ecosistemas y fortalecer las alianzas necesarias para alcanzar los objetivos.
No se trata, por tanto, de objetivos aislados.
Su cumplimiento requiere políticas coordinadas y una visión de conjunto.
Una agenda que conecta 2030 con 2035
Uno de los elementos estratégicos del proceso es la articulación entre la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, la Agenda 2063 de la Unión Africana y la Agenda Guinea Ecuatorial 2035.
Las tres referencias plantean horizontes diferentes, pero comparten una preocupación central: avanzar hacia un desarrollo económico y social sostenible, fortalecer las instituciones y ampliar las oportunidades para la población.
Para Guinea Ecuatorial, la coordinación entre estas agendas permite situar los ODS dentro de una perspectiva nacional de largo plazo.
El horizonte no termina en 2030.
La planificación nacional mira también hacia 2035.
Todos los sectores están llamados a participar
La implementación de esta agenda exige que los ODS no sean responsabilidad exclusiva de un departamento concreto.
Educación, juventud y deportes; igualdad y asuntos sociales; trabajo; obras públicas y vivienda; asuntos exteriores; hacienda y planificación; economía e inversiones; agricultura y bosques; medio ambiente; información, prensa, cultura y turismo; transportes y telecomunicaciones, entre otros sectores, están llamados a aportar información y participar en el proceso.
Esta dimensión intersectorial es fundamental.
Los problemas de desarrollo no funcionan por compartimentos administrativos. La educación está relacionada con el empleo; la formación con la productividad; la producción con el medio ambiente; las infraestructuras con el acceso a los servicios; y las alianzas institucionales con la capacidad de ejecutar proyectos.
Llevar los ODS a la sociedad
La Comisión también trabaja en una campaña nacional de divulgación y sensibilización destinada a acercar los Objetivos de Desarrollo Sostenible a la ciudadanía.
La propuesta contempla formación, medios de comunicación, redes sociales, producción audiovisual, actividades comunitarias y alianzas con empresas, organizaciones, universidades y organismos de cooperación.
Se prevén igualmente talleres dirigidos a funcionarios, docentes, periodistas y organizaciones.
La comunicación adquiere así un papel estratégico.
Una agenda de desarrollo difícilmente puede ser comprendida y asumida por la sociedad si permanece únicamente en documentos institucionales.
Los ODS deben poder explicarse en las escuelas, en las comunidades, en los medios de comunicación, en las universidades, en las empresas y en los espacios donde se desarrolla la vida cotidiana de los ciudadanos.
El reto de medir lo que se hace
La nueva etapa también plantea una cuestión esencial: disponer de datos suficientes y actualizados para medir los avances.
No basta con desarrollar políticas. Es necesario conocer sus resultados.
Por ello, la actualización de la información disponible y la coordinación entre las instituciones serán elementos fundamentales para la elaboración del INV 2027.
Un sistema de seguimiento eficaz permitirá identificar tanto los avances como aquellos ámbitos que requieren mayores esfuerzos.
Guinea Ecuatorial ante una nueva oportunidad
La reunión de la Comisión Nacional de Coordinación de los ODS representa, en este sentido, algo más que una actividad administrativa.
Es el inicio de un proceso destinado a ordenar información, coordinar instituciones y preparar una evaluación nacional sobre el camino recorrido en materia de desarrollo sostenible.
El verdadero valor del ejercicio estará en lo que ocurra después de la evaluación.
Si los datos permiten identificar las necesidades con precisión y esas conclusiones se traducen en políticas, programas y presupuestos, el INV 2027 podrá convertirse en una herramienta útil para acelerar el desarrollo nacional.
Guinea Ecuatorial tiene por delante el desafío de conectar planificación, ejecución y resultados.
Y en esa tarea, la Agenda 2030 puede servir como marco internacional, la Agenda 2063 como referencia continental y la Agenda Guinea Ecuatorial 2035 como horizonte nacional.
El objetivo final es que estas agendas no permanezcan únicamente sobre el papel, sino que encuentren expresión concreta en más oportunidades, mejores servicios, mayor formación, protección del medio ambiente, reducción de las desigualdades y bienestar para la población.
La nueva etapa ya está en marcha.
Ahora comienza el trabajo de convertir los objetivos en resultados.