En la jornada de hoy han llegado a la ciudad de Malabo destacadas personalidades de la Iglesia católica africana, en el contexto de los preparativos para la esperada visita del Santo Padre al país.
Entre los ilustres visitantes se encuentran Su Eminencia el Cardenal Fridolin Ambongo Besungu, Arzobispo de Kinshasa (República Democrática del Congo) y presidente del SECAM, así como Su Eminencia el Cardenal Berhaneyesus Demerew Souraphiel, Arzobispo de Addis Abeba (Etiopía).
La delegación eclesiástica incluye también a Monseñor Lucio Andrice Musndula (Mozambique), Monseñor Lesanuchristos Matheus Semahun (Etiopía), así como al Reverendo Padre Petros Berga Sorballa, procedente de los Países Bajos.
A su llegada, fueron recibidos por el presidente de la Conferencia Episcopal de Guinea Ecuatorial y obispo de Mongomo, Monseñor Juan Domingo Beka Esono Ayang, junto al coordinador general de la visita del Santo Padre, Monseñor Cristino Ela Engonga.
El recibimiento contó además con la presencia de ciudadanos procedentes de la República Democrática del Congo residentes en el país, entre ellos religiosas del colegio de Batete, quienes se sumaron a la acogida en un ambiente de fraternidad y comunión eclesial.
En el marco de los preparativos logísticos, se confirmó igualmente la llegada de dos vehículos papamóvil destinados a los desplazamientos del Santo Padre durante su estancia en Guinea Ecuatorial. Uno de ellos fue recibido en el Aeropuerto Internacional General Obiang Nguema Mbasogo, y el otro en el Aeropuerto Internacional de Malabo.
Durante estas operaciones se destacó la presencia del Primer Ministro encargado de la Coordinación Administrativa, Manuel Osa Nsue Nsua, así como de altas personalidades del Ministerio de Información, Prensa y Cultura y responsables del área de comunicación, quienes supervisaron los dispositivos organizativos y mediáticos del evento.
La llegada de estas altas autoridades y medios logísticos refuerza la dimensión internacional y eclesial de la histórica visita papal que se prepara en Guinea Ecuatorial, consolidando al país como punto de encuentro de la Iglesia en África.