La iniciativa, impulsada por sus compañeros egresados de Nze Abuy junto a familiares, amigos y conocidos, reunió este sábado misas, concentraciones y encendidos de velas en Nsok Nsomo, Ebibeyin, Malabo y Bata. En la capital, un fuerte chaparrón obligó a hacer una pausa, pero los asistentes esperaron y retomaron el homenaje en el Paseo Marítimo.
Compañeros, familiares, amigos y conocidos de Sergio Samuel Mbomio Ekomo Asangono se reunieron este sábado en Nsok Nsomo, Ebibeyin, Malabo y Bata para rendir homenaje a la memoria del joven militar, fallecido en acto de servicio junto a otros tres miembros de las Fuerzas Armadas Nacionales en el accidente de un helicóptero militar Z-9 ocurrido el pasado 19 de junio.
La jornada, promovida principalmente por sus compañeros egresados de Nze Abuy, contó con el acompañamiento de familiares, amistades y personas cercanas a Sergio Samuel. Celebraciones eucarísticas, momentos de oración, concentraciones y encendidos de velas marcaron una iniciativa concebida desde el compañerismo y el recuerdo.
Dos meses después de la tragedia, quienes compartieron diferentes etapas de su vida quisieron volver a encontrarse alrededor de su memoria, esta vez mediante actos desarrollados prácticamente de manera simultánea en distintos puntos del país.

NSOK NSOMO, EBIBEYIN, MALABO Y BATA SE UNEN EN EL RECUERDO
En Nsok Nsomo, la misa de difuntos fue celebrada en la Parroquia San Pedro Claver, tras la cual los participantes continuaron el homenaje en la Plaza Municipal, donde familiares, amigos y conocidos se sumaron al recuerdo del fallecido.
En Ebibeyin, los actos comenzaron con una caminata desde el gobierno provincial, seguido de una celebración religiosa en la Catedral y continuaron posteriormente en el interior de la misma, donde compañeros amigos y conocidos compartieron poesías, historias y momentos vividos junto al finado.
En Bata, la Catedral acogió igualmente la celebración eucarística, antes de que los participantes se trasladaran al Paseo Marítimo, donde prosiguieron los actos de homenaje.
En Malabo, familiares, compañeros y allegados participaron primero en la misa celebrada en la Iglesia de San Fernando de Ela Nguema, para después trasladarse al Paseo Marítimo de la capital.

EL CHAPARRÓN OBLIGA A PARAR EN MALABO, PERO EL HOMENAJE CONTINÚA
La intensa lluvia caída durante la tarde en Malabo irrumpió en el desarrollo de los actos previstos en el Paseo Marítimo y obligó a los participantes a realizar una pausa.
Sin embargo, el chaparrón no puso fin al homenaje.
Los asistentes esperaron a que disminuyera la intensidad de la lluvia y, una vez mejoraron las condiciones, retomaron la concentración en el Paseo Marítimo, donde continuaron con el programa previsto y el encendido de velas en memoria de Sergio Samuel.
La escena terminó dejando una de las imágenes significativas de la jornada: compañeros, familiares y amigos permanecieron en el lugar hasta poder continuar el homenaje que habían preparado.

UN HOMENAJE NACIDO DEL COMPAÑERISMO
A diferencia del Funeral de Estado celebrado tras la tragedia, la jornada de este sábado tuvo un carácter esencialmente humano, religioso y de compañerismo.
La iniciativa nació de los compañeros egresados de Nze Abuy y encontró el respaldo de familiares, amigos y conocidos que quisieron recordar a Sergio Samuel no solamente como miembro de las Fuerzas Armadas Nacionales, sino también como hijo, compañero, amigo y joven profesional.
Sergio Samuel Mbomio Ekomo Asangono nació en Nsok Nsomo, el 27 de noviembre de 1996 y perdió la vida el 19 de junio de 2026, cuando todavía no había cumplido los 30 años.
Viajaba a bordo de un helicóptero militar Z-9 junto a Remigio Mbenga Mikue, Manuel Ela Esono Afang y Armengol Moro Ovono Mifumu. Los cuatro perdieron la vida mientras se encontraban en acto de servicio.
Tras varias semanas de búsqueda, los restos de la aeronave fueron localizados el 10 de julio en una zona montañosa próxima a Mongom y Miduma, entre Niefang y Evinayong.

CUATRO COMPAÑEROS DE MISIÓN, CUATRO HÉROES NACIONALES
La muerte de los cuatro militares provocó una profunda conmoción y posteriormente recibió el reconocimiento oficial del Estado.
Durante el Funeral de Estado celebrado el 21 de julio en Mongomeyén, los cuatro fueron promovidos póstumamente al grado de comandantes de vuelo, condecorados con la Medalla de Primera Clase al Mérito Militar y reconocidos como héroes nacionales por haber perdido la vida en cumplimiento de su deber.
El homenaje de este sábado trasladó aquel reconocimiento institucional al terreno más cercano y personal: el de quienes estudiaron, trabajaron, convivieron y compartieron amistad con Sergio Samuel.

«OTAHA KO-WONG»: DOS FRASES QUE MANTIENEN VIVA SU MEMORIA
Además de las oraciones y las velas, durante la jornada estuvieron presentes algunas de las palabras que sus compañeros y allegados asocian especialmente con Sergio Samuel.
Una de ellas era una de sus expresiones favoritas: «Otaha Ko-Wong» —«No temas»—.
Una frase breve que, tras su fallecimiento, ha adquirido para quienes le conocieron una carga emocional diferente.
Pero otra expresión ha quedado especialmente arraigada entre sus compañeros de profesión y formación: «Vivimos en la tierra y trabajamos en el cielo».
La frase resume para ellos la particular vocación de quienes hicieron de la aviación su profesión: personas cuya vida cotidiana transcurre en tierra, pero cuyo lugar de trabajo se encuentra muchas veces a miles de metros de altura.
Después del accidente del 19 de junio, aquellas palabras han adquirido inevitablemente un significado más profundo y se han convertido en un lema con el que sus compañeros mantienen presente su recuerdo.

UNA MEMORIA QUE PERMANECE
Las imágenes de este sábado fueron distintas a las del solemne Funeral de Estado. Esta vez fueron compañeros, familiares, amigos y conocidos quienes tomaron la iniciativa para encontrarse alrededor de su memoria.
Hubo misas, oraciones, velas y momentos de recogimiento en Nsok Nsomo, Ebibeyin, Bata y Malabo. Incluso en la capital, donde el fuerte chaparrón obligó a interrumpir momentáneamente la concentración, los participantes esperaron hasta poder continuar.
Apenas dos meses después de la tragedia, volvieron a recordar al militar, pero también al joven, al hijo, al amigo y al compañero cuya vida terminó antes de cumplir los treinta años.
Entre las velas encendidas y los recuerdos compartidos, dos expresiones volvieron a acompañar su nombre: «Otaha Ko-Wong — No temas». «Vivimos en la tierra y trabajamos en el cielo».
Este sábado, sus compañeros, familiares y amigos volvieron a hacerlas suyas para mantener viva la memoria de Sergio Samuel Mbomio Ekomo Asangono.
